NOVENA POR LAS VOCACIONES
NOVENA DE LA VOCACIÓN A NUESTRA SEÑORA DEL PERPETUO SOCORRO
EDITORIAL GERARDO MAYELA
Emiliano Zapata 60. México 1, D. F. Año de 1951
Imprimi potest
ANTONIO ARMADA, C. Ss. R.
Sup. Viceprov.
Nihil Obstat
GREGORIO ARAIZA.
Censor Ecles.
Imprimatur
Luis M. MARTÍNEZ,
Arzobispo de México,
México, D. F., 23 de junio de 1950.
A LOS JÓVENES
Sois muchos los que deseáis orientar vuestra vida hacia los nobles ideales y muchos también los que me habéis pedido algo que os sirva de norma para confiar esos vuestros deseos a la Madre del Perpetuo Socorro. Aquí lo tenéis. Son unos sencillisimos pensamientos que creo han de responder a vuestras preocupaciones. Leedlos, y que la Virgen del Perpetuo Socorro os diga lo demás. Su maternal bondad sabe comprender y solucionar hasta las situaciones más embrolladas. Y ¿cómo no mostrará interés por las situaciones de los jóvenes de hoy ¿Cómo no las solucionará según vuestros deseos que son de haceros grandes y hacer grande la Patria! La Virgen del Perpetuo Socorro quiere guiaros y socorreros. Invocadla.
ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS
¡Oh Virgen del Perpetuo Socorro! mírame aquí a tus plantas. Vengo a confiarte mis preocupaciones de joven. Señora y Madre, ¿qué quieres que haga? Ya ha pasado mi infancia y mi juventud florece en plena primavera. Ante mí se abre el porvenir con sus atractivos deslumbradores. Mi inteligencia está plena de sueños; mi corazón rebosa de amores. Todo canta en mi derredor la alegría del vivir. Y mi voluntad se agita en la vida como aguja imantada buscando el norte. ¡Oh Virgen del Perpetuo Socorro! guía mis pasos en este camino. Enséñame la senda verdadera que me ha de llevar a mi destino eterno. Esta gracia te la voy a pedir durante nueve días. No me desoigas. Haz que al terminar esta novena me sienta mejor, resuelto a seguir en todo los destinos de Dios sobre mi alma. Que mi grito sea en todo el del gran San Benito: Sigamos los caminos de Dios, y aquel otro de tu siervo San Alfonso: Viva Jesús mi amor y María mi esperanza. ¡Oh Madre mía! que en todas las vicisitudes de mi vida vivas en mi alma, en mi corazón, en todo mi ser. Virgen del Perpetuo Socorro, ayúdame, socórreme, sálvame.
DÍA PRIMERO
DE LA VOCACIÓN EN GENERAL
Vocación quiere decir llamamiento. Según eso los autores la definen: Una elección que Dios hace, para cada persona, de un estado de vida en el cual esta persona debe servirle mientras viva en la tierra. Así entendida la vocación es una especie de decreto divino, por el cual Dios escoge y determina para cada uno su estado. A veces por vocación se entiende también el mismo llamamiento de Dios, es decir, la manera como Dios nos hace sentir su voluntad y nos manifiesta cuál ha de ser nuestro estado. Que a Dios toca, según su beneplácito, dar a cada uno su vocación y llamarlo como quiere a tal o cual estado de vida, es una verdad clarisima. ¿No toca al general señalar a cada cuerpo dle cjercito y hasta a cada soldado el puesto que han de ocupar en la batalla? No toca al amo señalar a sus dependientes su ocupación? Pues Dios es ese general y nosotros sus soldados; Dios es el amo y nosotros sus empleados. Por eso a él toca señalaros el empleo conforme a las necesidades de la sociedad y los planes de su Providencia. Dios mío, dadme a comprender esta gran verdad. ué sería de la sociedad si todos abrazaran el mismo estado de vida o el estado que más les gustara? Madre del Perpetuo Socorro, hacedme dócil servidor en las manos de Dios. Ayudadne a cumplir su santisima voluntad.
-Tres Avernarías.
ORACIÓN FINAL PARA TODOS LOS DÍAS
¡Oh Santisima Virgen Maria, que para inspirarnos una confianza sin límites habeis querido tomar el dulcísimo nombre de Madre del Perpetuo Socorro yo os suplico me socorráis en este momento decisivo de mi vida del cual está pendente mi salvación eterna.
-Oh Madre del Perpetuo Socorro! para que sea fiela las inspiraciones de lo alto. R/: Madre de Amor, venid en mi socorro.
-Para que no me deje engañar por las sugestiones del mundo.
-Para que sepa pasar por encima del que dirán y de las miras humanas.
-Para que venza los impetus del corazón que quiere lo que Dios no quiere.
-Para que, como los Santos, sólo tenga por lema "La voluntad de Dios”
-Para que rompa los lazos de las criaturas que desean apartarme de mi fin.
-En los peligros del cine, del noviazgo, de los parientes y amistades.
-Cuando llegue la hora de decidirme.
-Para que en ese momento trascendental rece y haga rezar por mí.
-Para corregir las asperezas de mi carácter.
-Para que persevere fiel en el camino emprendido.
-Para que siempre y en todo se cumpla en mí la voluntad de Dios.
Oh Virgen del Perpetuo Socorro, que al recibir la embajada del Ángel reveladora de nuestra misión en la vida solo tuvisteis una respuesta: He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra! haced que yo me someta de lleno a la voluntad de Dios, que guiado por ese querer divino solucione mi destino en la vida: que El llene mi corazón de ideales puros y de castos amores hasta que en el ocaso de mi vida pueda decir con verdad: He realizado la obra que me confiaste; he cumplido mi misión. Madre del Perpetuo Socorro, no me negueis esta gracia singularisima. Vos que habeis sido la madre de los apóstoles y el guia de tántos jóvenes santos, sed tannbien mi guía y mi maestra. Mostrad que sois mi Madre y como mi madre de la tierra, preocupaos de mi suerte. Madre del Perpetuo Socorro, ayudadme, guiadme, salvadme.
DÍA SEGUNDO
LA VOCACIÓN, NEGOCIO IMPORTANTE
San Alfonso llarma la vocación la rueda maestra de la vida. ¿Qué quiere decir con esto? Quiere decir que asi como en una máquina todo anda bien, si es buena y está bien colocada la rueda maestra por ser ella la que da impulso regular a todas las demás: y que por el contrario todo se para y desorganiza si la rueda maestra se rompe o se sale de su lugar; así taunbién en la vida cristiana, todo se hará con orden y acierto si está en su sitio y en buen estado la rueda de la vocación, mientras que todo será desorden y desacierto si está rota o desarticulada. Por eso los ascetas no dudan en afirmar: De la vocación depende todo La razón es clara, Ella nos asegura todas las cualidades naturales y todas las gracias sobrenaturales que nos son necesarias para cumplir fielmente las obligaciones del estado a que Dios nos llama. Apoyado en este pensamiento San Alfonso n0 duda en escribir: Es indudable que nuestra salvación eterna depende principalmente de la elección de estado. Estar uno en su vocación, prosigue el Santo, es el punto prinipal para aleanzar la vida eterna. Alna mia ¿ Cual es tu vocación?¿Cual el camino que Dios te ha trazado para llevarte al cielo? ¡Oh Madre del Perpetuo Socorro! enseñamelo, ya que me es de capital importancia el conocerlo, Yo lo acepto y lo albrazo y quiero regular segun el mi conducta.
-Tres Avemarías.
DÍA TERCERO
LA VOCACIÓN NEGOCIO NECESARIO
Conocer nuestra vocación es no solo importante sino tanmbien necesario. Escogiendo Dios nuestra vocación, dice un autor, su elección sera seguranente conforme con nuestra particular aptitud, lo que los ayudará mucho a llevar una Vida feliz... por el contrario, si cada uno hiciese su clección a su antojo, por lo común esa elección se haria mal, pues es grande el peligro de meternos en cosas que no nos convienen y para las Cuáles no hemos nacido. ¿No recordáis el ejemplo del gran inventor Edison? Alli está en la escuela. Está porque le obliga su padre, pero solo está con el cuerpo. Su pensamientoy su cariño estan en las máquinas y en los experimentos. El profesor ve que las discuciones áridas no le dicen nada y comprendiendo que trabaja inutilmente le deja como c0sa perdida diciendo: Es inútil, Tomás. Tu nunca darás nada, jamás pasarás de tonto. ¡Cono se equivocaba! Edison dejó la escuela y las arideces de los libros; se metio en lo que era su vocación: las maquinas y los experimentos y llegó a ser uno de los hombres más geniales de los tiempos modernos. Su gran invención es el gramofono. Cada uno de nosotros tiene su vocacion, es decir, que ha sido predestinado por Dios para alguno de los varios estados que se encuentran en la sociedad Cristiana. Dios mío, cul será mi estado ¿Cual es mi inclinación? ¿Cuales son las gracias que me teneis destinadas para ese estado qte me hara feliz? Seré casado o soltero, religioso o seglar, oficinista o trabajador? Tú lo sabes, Señor, Haced que lo conozca y lo siga. Virgen Santísima, Perpetuo Socorro mío, Vos que solo quereis mi bien, enséñame a vivir con forme a los designios de Dios sobre mi alma.
-Tres Avemarias.
DÍA CUARTO
DIVERSIDAD DE LAS VOCACIONES
Muchos son los estados de vida a los cuales Dios puede llamar a un joven. Los principales son: el matrimonio, el celibato, el estado religioso y el sacerdocio. De éstos el primero es mas común y menos elevada; el segundo es superior al primero, porque la persona que vive soltera en el mundo puede gozar del privilegio de la virginidad; el tercero es más noble y elevado, porque al privilegio de la virginidad añade la práctica obligatoria de los consejos evangélieos y la aspiraeión a la santidad y a la perfeeción; el Cuarto coloca al hombre por encima de los ángeles y le da poderes divinos. No seguir esa vocacion, dice un autor, es desbaratar los planes de la Providencia divina y negar a Dios y a las almas el bien que esperaban de nosotros. Dios, que lo dispone todo con orden, ha deterninado para uno de nosotros todo lo que ha de hacer en la Vocación a que le ha llamado. Pues bien, el que no quiere seguir esta vocación, o que después de aberla seguido algun tiempo la piede y la abandona, destruye aquel admiralble orden según el cual Dios habia conbinado todo. Hay más. Cuando Dios llama a un joven a ser sacerdote o a una joven a ser religiosa, prevé el trabajo que esta persona ha de hacer en favor de las almas y le determina la parte de su vida que ha de ser cultivada por ella. Ahora bien, si es infiel a su ocacion, los que habia de instruir, formar en la piedad, conservar en el buen camino, preparar a una santa muerte, se quedarán abandonados por culpa de ella. ¡Que esponsabilidad tan grande! Alma mía, ¿has pensado alguna vez esto? Virgen del Perpetuo Socorro, inúndame de tus luces en este negocio tan capital
-Tres Avemarias.
DÍA QUINTO
CONSECUENCIAS DE LA INFIDELIDAD A LA VOCACIÓN
Muchas y gráficas son las comparaciones que emplean los escritores católicos para hacernos comprender la posición de un alma infiel a su vocación. Es, dicen unos, como una rueda que se ha salido de su sitio; es, dicen otros, como un hueso dislocado; es como un pez fuera del agua. Y esa posición anormal hace que la vida de la infeliz sea un tejido de tristezas y amarguras, de remordimientos y desesperaciones. Escribe San Alfonso Ma. de Ligorio a este propósito: Dios amenaza con las últimas desgracias al que por su infidelidad a la vocación trastorna los planes de su Providencia. El castigo de este infeliz principiara durante la vida presente, pues para él no habrá ni descanso ni tranquilidad. De aquí aquellas caidas que vemos a menudo, aquella vida desordenada que llevan tantos, aquella condenación eterna en que acaban muchos. Por el contrario, el alma fiel a su vocación, dicen los teólogos, está en su centro, está en su elemento, es como un árbol plantado en terreno propio que crece y se desarrolla. Y estos problemas tan graves los resuelven nuestros jóvenes de hoy con las cabezas embrolladas de tramas de novelas y argumentos peliculeros, con el sobreexcitado por toda clase de emociones... ¡Qué necedad! ¡Qué locura! ¡Oh Madre del Perpetuo Socorro! guía mis pasos; frena mi corazón alocado; encauza mi amor.
-Tres Avemarías.
DÍA SEXTO
OBLIGACIÓN DE ESTUDIAR LA VOCACIÓN
De la obligación y deber de seguir la vocación, nace para cada uno un nuevo deber, no menos importante que el primero, el de examinar cuál es esta vocación, a fin de poder seguirla y no entrar en un camino que no es el Dios nos ha preparado. A veces Dios por si mismo nos da a conocer claramente su voluntad, como se ve en la historia de los apóstoles y de muchos santos, pero en la mayoría de los casos esa voluntad está velada. Vemos motivos en pro de un estado y motivos en contra. En tal coyuntura se necesita un estudio serio para llegar a conocer con seguridad cuál es entre tantos estados distintos, el que nos ha sido predestinado por Dios. De ahí la obligación estricta de estudiar la vocación, porque sin este estudio no se puede conocer, ni por tanto se puede seguir. Ese estudio no siempre nos llevará a un conocimiento definitivo. La luz irá viniendo paulatinamente y como por grados, porque hay muchos misterios en estas materias, pero vendrá, y esa luz será suficiente para cerciorarnos que cumplimos en nuestra situación la voluntad de Dios. Para muchos hombres la lectura fué la chispa que iluminó su genio con torrentes de luz, Schiller lee Shakespeare y encuentra su vocación; Goethe lee Goldsmith y da con la suya. Para otros hombres fué la observación. Así Edison observa la repercusión de las vibraciones sonoras en sus dedos que sostenían el sombrero, llegando así a encontrar el principio de sus prodigiosas invenciones. ¡Oh Virgen del Perpetuo Socorro! ¿cuál es mi vocación? Dámela a conocer, para que viva conforme a ella. Enviame las luces y gracias de lo alto. Tú que hiciste venir el Espíritu Santo sobre los apóstoles, haz que descienda sobre mi alma. Guíame en el estudio de mi vocación. Ilumíname, enséñame.
-Tres Avemarías.
DÍA SÉPTIMO
DISPOSICIONES Y MEDIOS QUE AYUDAN A CONOCER LA VOCACIÓN
La disposición fundamental para conocer la vocación es la indiferencia de voluntad, es decir, una como exención de toda predeterminación hacia un estado u otro, hacia una vocación u otra. Hemos de aceptar lo que Dios quiere de nosotros, ya sea según nuestros gustos ya opuesto a ellos. ¡Qué pocos son los jóvenes que con esta santa indiferencia se colocan delante de Dios al tratar de elegir estado! A esta disposición general hay que unir la oración. Rezar y rezar mucho, tal es el consejo que dan a los jóvenes todos los directores. Durante la Misa, en la Visita al Santísimo, en el Rosario, en todas partes deben pedir el auxilio de Dios para verse libres de todo error. Esto es de capital importancia y no se deben dejar esas oraciones aunque parezca que no tienen efecto. Isabel la Católica es la Reina que fundó la unidad de España y creó la Hispanidad. Para solucionar las dificultades que en su carrera encontró en su juventud, dicen sus historiadores, pasaba mucho tiempo en oración. Sumad a esta ayuda de la oración el consejo de un hombre prudente y desinteresado como es el confesor, y estáis en camino de solucionar acertadamente tan arduo problema. ¡Oh Madre del Perpetuo Socorro! qué distintas son mis disposiciones con respecto a la vocación. Me guía el interés, el dinero, tantas cosas. En vez de rezar pierdo muchísimo tiempo en conversaciones inútiles, en cartas amorosas, en deportes, en bailes, en cines, en pinturas en el rostro... Y para acallar los gritos de mi conciencia, que protesta de todo eso, digo que no tengo tiempo.... Cuento a todos mis preocupaciones, éxitos y fracasos solo mi confesor no conoce nada de mi situación... ¡Oh Madre mía, cambiame! Cambia mi voluntad, cambia mi corazón; cambia mi sensualidad. Quiero seguir mi vocación aunque sea sin brillo ni lujo mundano. Lo importante es que sea feliz. Tú, Madre mía del Perpetuo Socorro, me lo conseguirás.
-Tres Avemarías.
DÍA OCTAVO
APTITUD PARA LA VOCACIÓN
¿Qué es la aptitud? Ciertas disposiciones naturales que permiten cumplir con facilidad las obligaciones del propio estado. De tres especies puede ser esta aptitud: 1º de cuerpo. 2º de espiritu. 3° de carácter. El cuerpo ha de estar libre de todo impedimento: falta de salud, etc. La aptitud del espiritu consiste en tener cierto talento y juicio para desempeñar convenientemente las obligaciones impuestas por el propio estado. Lo referente al carácter es quizá lo principal. Un buen carácter es un tesoro en cualquier situación. Un buen carácter nos hace felices, ya que como dice un autor, la alegría aclara el entendimiento, mientras que el fastidio le embrolla. El buen humor es fecundo en ideas risueñas, en perspectivas, en esperanzas... Un carácter alegre, bondadoso, generoso, recto y paciente se hará querer en cualquier coyuntura que se encuentre; tendrá poder sobre los demás. Un carácter violento, ambicioso, irascible... cuánto sufrirá y cuánto hará sufrir. Junto con estas disposiciones naturales, Dios suele colocar en el alma un como atractivo o inclinación por un estado con preferencia a los demás. ¡Oh Dios mío! qué pocos jóvenes piensan en esto. Presumen de enamorados, de hacer buena figura en los paseos y reuniones, y olvidan que el matrimonio, antes de celebrarse en la tierra, debe estar decretado en el cielo. ¡Cuántos amoríos, cuántos juegos de niños, cuántas quemaduras en el alma! ¡Oh Madre del Perpetuo Socorro! Yo te consagro mi cuerpo con todas sus energías, mi alma con todas sus preocupaciones, mi ser entero. Permíteme que tomando en mis labios la plegaria de los jóvenes castos te diga yo también:
Bendita sea tu pureza
Y eternamente lo sea,
Pues todo un Dios se recrea
En tan graciosa belleza.
A Ti, celestial Princesa,
Virgen Sagrada María,
Te ofrezco desde este día
Alma, vida y corazón,
Mírame con compasión;
No me dejes, Madre mía.
Sí, Virgen del Perpetuo Socorro, te lo repito: No me dejes. No me dejes abandonado a mi carácter, a los amigos, a las lecturas, al lujo, a las diversiones. No me dejes, Madre mía.
-Tres Avemarías.
DÍA NOVENO
ALIMENTACIÓN
El joven necesita alimentarse y alimentarse bien. En esa edad crítica si no lo hace asi se apodera de el la debilidad y viene la anemia y la tuberculosis y muere. Idéntico es lo que sucede en el espíritu. Conocida la vocación hay que alimentarla y alimentarla bien. De lo contrario se debilitará y morirá. El alimento del espíritu es la oración; pero el de más vitaminas es la Comunión. En ella recibimos al Director de los Directores, al orientador de todas las vocaciones, a Jesús. ¡Qué escuela tan hermosa la de la Comunión para conocer y perfeccionar la vocación! Alli Jesús habla, instruye, corrige, enseña, fortalece. ¡Qué momento tan a propósito para aprender de todo! Esa es la escuela de la especialización en el arte de las vocaciones. Y después de haber comulgado es preciso perseverar en el camino alli aprendido ¡Cómo? Con un plan de vida. ¡Cuántos viven sin plan de vida! Se acuestan cuando les viene bien y se levantan cuando no pueden menos porque el ruido y la luz no les dejan dormir. Viven de lo imprevisto; su horario son las circunstancias del momento. ¡Qué vidas! Un plan de vida te ayudará a libertarte de los accidentes del mundo exterior, de las influencias humanas, de las pasiones intimas. Son actos pequeños que repetidos forman al hombre y al ciudadano. ¿Os habéis fijado lo que es un copo de nieve? ¡Qué cosa más insignificante! Cae uno y pasa desapercibido, se deshace. Caen dos, veinte, mil... Aun no hay cambio sensible. Caen miles y millones y el cambio se comienza a operar. Son las grandes nevadas capaces de obstruir el ferrocarril. Así son los actos de cada día repetidos. Se graban en el alma, dan continuidad al esfuerzo, disciplinan la voluntad, cincelan al hombre. ¡Oh Dios mío! ¿A dónde llegaré en mi vocación? ¿Llegaré hasta el final? ¿Podré decir como Vos, oh Jesús, todo está consumado? ¡Oh Madre del Perpetuo Socorro! Tú que al final de tu carrera pudiste hacer tuyas las palabras de Jesús en la Cruz, haz que al término de mi carrera en la vida pueda también decir: He cumplido mi destino en la vida, he realizado de todo en todo mi vocación. ¡Oh gran Señora! llévame al altar, a la Comunión, junto a Jesús para que cincele mi alma según sus designios. Comunica constancia y energías a mi voluntad. En las dificultades, en los desalientos sé Tú mi amparo. Así entraré confiado en el porvenir, clava mi mirada en tu mirada y el ideal que Dios en su voluntad me ha señalado.
-Tres Avemarías.
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